Banshee: salió de prisión y terminó convertido en el nuevo sheriff

Después de pasar quince años en prisión, un misterioso ladrón recupera la libertad con un único objetivo: encontrar a Anastasia, la mujer que amó y con quien compartió un peligroso pasado. Sin embargo, durante todo ese tiempo ella no se quedó esperándolo.

Anastasia ahora vive en el pequeño pueblo de Banshee bajo el nombre de Carrie Hopewell. Está casada con Gordon, el fiscal del distrito, tiene dos hijos y ha construido una vida aparentemente tranquila. Cuando reconoce al hombre que acaba de salir de prisión, comprende que todos los secretos que intentó enterrar podrían regresar con él.

Carrie le deja claro que ya no puede formar parte de su vida. Tiene una familia que proteger y, además, ambos siguen huyendo de Rabbit, el poderoso criminal al que traicionaron años atrás. Pero el recién liberado no está dispuesto a marcharse sin respuestas.

Mientras intenta decidir qué hacer, llega al bar de Sugar Bates, un antiguo boxeador que también conoce lo que significa comenzar de nuevo después de pasar por prisión. Allí coincide con Lucas Hood, el hombre que acaba de llegar a Banshee para ocupar el puesto de sheriff.

Nadie en el pueblo ha visto todavía al nuevo sheriff en persona.

Esa misma noche, dos hombres armados entran en el bar y provocan un enfrentamiento. En cuestión de segundos, el verdadero Lucas Hood y los atacantes pierden la vida. El desconocido y Sugar son los únicos que quedan para contemplar las consecuencias.

Entonces surge una oportunidad tan peligrosa como irresistible.

Con la ayuda de Job, su antiguo compañero y experto en crear identidades, el exconvicto adopta el nombre de Lucas Hood. Se presenta ante el alcalde de Banshee y, como nadie sabe cómo luce el verdadero sheriff, consigue ocupar su lugar sin despertar sospechas inmediatas.

El nuevo Hood recibe una placa, un uniforme y un equipo formado por Brock Lotus, Siobhan Kelly y Emmett Yawners. Brock, quien esperaba convertirse en sheriff, desconfía desde el primer momento de aquel hombre que parece conocer muy poco sobre procedimientos policiales, pero demuestra una sorprendente capacidad para enfrentarse al peligro.

Durante su primer recorrido por el pueblo, Hood encuentra a varios hombres molestando a un miembro de la comunidad amish. En vez de actuar como un policía convencional, responde utilizando los métodos que aprendió durante sus años como criminal y prisionero. Su reacción llama inmediatamente la atención de Kai Proctor, el poderoso empresario que controla gran parte de Banshee desde las sombras.

Proctor comprende que el nuevo sheriff no será fácil de intimidar. Hood, por su parte, descubre que detrás de la tranquilidad del pueblo existe una red de corrupción, miedo y secretos que podría resultar incluso más peligrosa que su antigua vida.

La situación se vuelve todavía más complicada cuando Hood vuelve a encontrarse con Carrie durante un evento público. Ella está acompañada por Gordon y sus hijos, por lo que ambos deben fingir que son completos desconocidos. Sin embargo, una sola mirada basta para revelar que su historia todavía no ha terminado.

Carrie teme que su presencia atraiga a Rabbit y destruya la familia que construyó. Hood sabe que continuar con aquella identidad podría llevarlo nuevamente a prisión o algo peor. Aun así, ninguno de los dos puede escapar por completo de lo que ocurrió quince años atrás.

Al finalizar el primer episodio, un hombre sin nombre ha conseguido algo imposible: convertirse en la máxima autoridad de un pueblo donde nadie conoce su verdadero rostro.

Ahora deberá proteger su nueva identidad, enfrentarse al poder de Kai Proctor y permanecer cerca de la mujer que nunca pudo olvidar, mientras sus antiguos enemigos se acercan cada vez más a Banshee.

El pueblo cree haber recibido a un nuevo representante de la ley. Lo que nadie imagina es que detrás de la placa de Lucas Hood se esconde uno de los criminales más buscados y peligrosos de su pasado.

Deja un comentario