Le cobraron 290 mil yuanes por un banquete que nunca pidió, pero la firma de su supuesta esposa escondía una traición mucho más peligrosa
—¿Quién es el señor Gu Mingchuan, el hombre que llamó a la policía? Gu Mingchuan levantó la mano desde el centro de la recepción. Tenía el saco arrugado, una mancha de vino en la manga y el teléfono apretado con tanta fuerza que se le habían marcado los bordes en la palma. —Soy yo. Y … Leer más