Mi esposo compró una barca con el dinero de la comida, pero la tormenta escondía la deuda que quería quitarnos la casa
La primera vez que Shang Wodong puso una langosta sobre la mesa, Qing Shui creyó que era el pago de otra traición. No miró el animal rojo y enorme con hambre, sino con terror. Keke, su hija de seis años, seguía escondida detrás de la falda de la tía Wang, y en la cocina apenas … Leer más